sábado, 15 de diciembre de 2012


Siempre fue así. Siempre quise irme lejos y hacer cosas bonitas, porque ya hay suficiente mierda en el mundo. 
Todavía es así. Todavía puedo coger la mochila, o las botas y subir al primer tren que pase por delante de la puerta. Y que me lleve al borde de las tuberías, donde esta bola azul vomita la basura que producimos. Allí haré lo que siempre he querido hacer: mirar mi reflejo en el agua sin tenerle miedo al animal que me pasó la rabia y que aparecerá sobre la sal de un mar en el que ahogaré todas las bestias. Le sacaré una foto a mis colmillos para colgármela de una correa de cuero y acordarme de quién fui, quién soy y quién seré. Pero te esconderé muy por debajo de la piel para que seas menos, y pueda ser yo más.
Y haré cosas bonitas.


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