Me gustaría que las pisadas estuvieran rellenas pero hace tiempo que ningunos pies caminan al lado de los míos. Lo sé, pero no quiero reconocer que cuando todos van al Norte yo voy hacia el Sur. Y también sé que soy yo la que respondió que prefería ir sola cuando los demás se ofrecieron a acogerme en su seno para la gran travesía.
El resultado es que camino con la única compañía de mi
respiración, al borde la espuma, mientras canturreo Porcelain sin que nadie me haga
los coros. Pienso que tengo bastante con ello y que nada puede pasarme si sigo el
rastro de las gaviotas tarareando esa canción, que una vez significó mucho.
Pero la realidad es que el mar se siente menos solo en toda su
inmensidad que yo con todos mis huesos. Porque se me han helado. Se me han
helado a más de 30 grados con humedad, algo de lo que no muchos pueden
presumir. Siempre he tenido la temperatura de los peces, pero esta vez he
llegado hasta el fondo de los océanos. Y allí hace(s) frío. Y está(s) oscuro.
La verdad es una estupidez escribirte esto pero es un gusto leer tu blog, como hablas y describes las cosas me encanta.Tampoco voy a pelotearte más ni nada pero enhorabuena por mantener un blog tan bien cuidado y actualizado, sigue así por favor no dejes que se marchite.
ResponderEliminarPd: Sería una estupidez decirte quien soy puesto que no me conoces de nada
¿Ala! Muchas gracias por el comentario, no sabes la alegría que me da que me digan que alguien lee mi blog. A veces pienso que escribo sólo para mí.
ResponderEliminarMe alegro un montón de que te guste, y seguiré describiendo el mundo tal y como yo lo veo.
Pd: Siempre está bien conocoer a gente nueva, pero respeto tu anonimato.
(Perdona Marta, he tenido que volver a copiar tu comentario porque he tocado algo que no debía tocar y sin querer lo he borrado)
ResponderEliminarHola Clara, sé que no me conoces de nada y lo que te voy a proponer te va a resultar una absoluta locura, pero no pierdo nada por intentarlo. Te he estado leyendo desde hace un tiempo-por muy raro que te parezca- y sé que vas a irte a vivir a Barcelona. Yo en unos meses también iré allí, tengo que buscar piso y por curiosidad quería saber si tú ibas a ir a uno, siempre he pensado que congeniaríamos bien, de hecho estoy enganchada a leerte porque me reconozco a mí misma en muchos de tus escritos. Es una estupidez pero creo que serías mi compañera perfecta.
Espero que este mensaje no haya sonado muy acosador, no era para nada mi intención. Seguramente en cinco minutos me arrepentiré de haberlo hecho pero al menos conservaré mi anonimato.
Saludos y abrazos allí por San Diego.
Me alegra muchísimo que me leas y mucho más que veas en mí a una posible compañera de piso. Lástima que ya tenga pagada una residencia para el primer curso... Créeme, con mucho gusto compartiría piso contigo en Barcelona, y de hecho lo prefiero a una residencia, pero mis padres son reacios a dejarme a la deriva con gente que no conozco en un apartamento. En segundo curso saldré a piso sí o sí para abaratar la vida en la ciudad, porque los colegios mayores son demasiado caros.
Siento mucho tener que declinar tu oferta porque sin duda me habría animado a compartir piso contigo.
De todas formas, me encantaría ponerme en contacto contigo y conocerte, puesto que en Barcelona no conozco a nadie y estoy ansiosa por encontrar a gente que comparta mis gustos y aficiones. Así que si te parece bien y tienes alguna red social o correo, ya sabes!
Muchas gracias por el comentario, Marta.