Lunes, 3 de julio de 2012
Peggy y Dave me han vuelto a
dejar sola en casa, lo cual no m hace ninguna gracia porque llevo encerrada
desde que llegué el viernes y me muero por ver la ciudad. La verdad es que
estoy decepcionada porque esperaba que se ocuparan más de mí. Pero bueno,
todavía quedan 25 días por delante y estoy convencida de que haremos muchas
cosas y muy interesantes. Por lo pronto pasado mañana creo me van a llevar al
desfile del 4 de julio, aunque se ha estropeado el coche, pero confiamos en que lo reparen pronto.
Ayer conocía al hijo de la familia, Blaine,
y a sus amigos. Blaine es uno de esos chicos que te dejan sin respiración de lo
guapos que son: el típico californiano rubio de ojos verdes y piel morena, con
una atractiva belleza andrógina que termina de elevarlo a uno de los puesto más
altos en la categoría de varones ‘de toma pan y moja’. Pero pierde todo su
encanto cuando te fijas en que lleva el cuello de la camisa subido y se toca el
pelo cada dos por tres. No hay peor cosa que los chicos que son guapos y que
son conscientes de ello. Creo que lo llaman narcisismo.
En cambio uno de sus amigos
(Derryl/Darryl/Derryck/Darryck, no logré comprenderlo) me sorprendió de otra
forma. Si bien al principio no me fijé siquiera en él porque me pareció un
chico del montón, al final acabé ‘enamorada’* porque se preocupó de darme
conversación y estuvimos hablando de música hasta que el muy cabrón se fue
porque tenía entradas para ver a Beach House.
Creo que ya sé qué tipo de
chico es el que me gusta, en cuanto
al físico: alto, fuerte (no digo musculado, sino grande, con algún kilo
de más incluso), barba, y cara de niño. Luego tiene que tener cerebro, claro
está.
Bueno, pues D es justo así, y
encima lleva gafas. Se ha ofrecido a llevarme a una especie de concentración
friki porque le dije que me encanta la gente ‘rara’ que hay en este país y allí
debe de haber montones de pirados de los que me gustan.
En fin, otro amor fugaz al que echo de menos.
P.D.: me siento como una
adolescente tonta con un diario tonto, pero esto es lo que se supone que hacen
las nenas americanas, ¿no?
*Enamorar en el sentido en que
yo me enamoro, así de repente y sin venir a cuento, de cualquiera persona que
se cruce en mi vida. No me malinterpretéis.
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