domingo, 8 de enero de 2012

Igual ayuda. Igual es verdad que lo mejor que puedo hacer para comenzar de nuevo es desnudarme entera. Empezaré deshaciéndome el moño que tanto tiempo y tantas horquillas me ha costado. Agitaré la cabeza.
Me quitaré la máscara que me tapa los ojos. Agitaré las pestañas.
Correré el rojo de mis labios.
Deslizaré los tirantes del disfraz que  tanto me pesa desde hace un tiempo.
Descubriré primero los hombros.
Las clavículas.
Los pechos.
El ombligo, y lo que hay debajo.
Agitaré las caderas.
Se me erizará el cuerpo.
Agitaré las piernas.
Sacaré los pies de las mallas que tanto me aprietan últimamente.
Me agitaré.
Desnuda. Otra vez.
Virgen. De nuevo.
Libre. Por fin.

Dispuesta a nacer una vez más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Paseos compartidos.

Colaboradores