"Tengo un problema: me he perdido en una espiral y no sé salir. Doy vueltas y vueltas, como cuando giraba a orillas del mar con un vestido de vuelo blanco y con puntillas. Muevo mis pies en un movimiento automático, por inercia, como cuando ando después de bajarme de un columpio. Esos momentos en los que el mundo te incita a girar y a caminar, esos momentos del mundo del revés. Ah! Ya está, se había caído el pomo de la puerta pero ya lo he encontrado. ¡Hasta otra!"
Solo que yo no encuentro el picaporte, no lo encuentro por ninguna parte.
¿Me lo alcanzas?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Paseos compartidos.