No quiero que me impresionen. No quiero. Porque yo ya sé lo
que me impresiona, y no hay nada que
vaya a sorprenderme en mucho tiempo.
No necesito que abráis tanto los ojos, ni que me encadenéis palabras,
ni que dobléis tanto las rodillas.
No quiero sorpresas. No quiero canciones. Ni plata.
Ni oro.
No quiero que intentéis que quiera algo. Porque yo ya sé lo
que quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Paseos compartidos.